sábado, 16 de mayo de 2015

POR QUÉ APOYO A EQUO

Y tú… ¿por qué narices apoyas a Equo?


Quizás la respuesta a esta pregunta no se encuentre entre la cadena de acontecimientos de los últimos meses.
Quisiera retroceder un par de años, porque fue en mayo de 2013 cuando acudí al salón de actos de la UNED con motivo de la presentación de este partido en Cartagena, no atraída por la presencia del antiguo representante de Green Peace, López de Uralde, pues siempre he sido bastante reacia a los protagonismos individuales, sino por mi asidua tendencia hacia las organizaciones de signo verde, que en alguna ocasión había manifestado con mi voto en los comicios europeos (otra de mis tendencias es la de pronunciarme por el voto de principios, y no recuerdo más que una ocasión en que me haya manifestado a través del conocido como voto útil).

Pues bien, en aquella ocasión, en que el nuevo partido expuso su modelo abierto y participativo, permanecí atenta a las manifestaciones en que no se habló sólo, como era de esperar, acerca de la defensa de la sostenibilidad, sino que se extendieron las intervenciones a la temática de la justicia social y la equidad, así como la defensa de los derechos humanos.
El concepto de democracia participativa que se expuso no me era ajeno, habiendo sido, como soy, militante de STERM-Intersindical desde la fundación de este sindicato, paradigma para mí de organización de funcionamiento asambleario, donde las haya, y las propuestas de este partido, con sólo dos años de historia, para la regeneración política y medioambiental, su compromiso con la regeneración democrática y las relaciones entre ciudadanos/as y estado, me convencieron de que había motivos para apostar por esta joven organización.
Y es que lo fundamental en un partido político es su ideología, y Equo se presenta como un partido claramente alineado en la izquierda, que se define como republicano federal, laico y europeísta, defensor del multiculturalismo, feminista, que cree en la democracia participativa en lugar de representativa, rechaza los sistemas productivistas del capitalismo y el marxismo, para definirse por la política verde, basada en la preservación del medioambiente y la defensa de la salud, y apuesta por la defensa de la enseñanza y la sanidad públicas. Fue por ello por lo que el año pasado aposté por estos principios dando mi voto a Equo en las elecciones europeas.


Cuando en Cartagena comenzó la ilusionada andadura del proyecto de confluencia Ganemos Cartagena, los miembros de Equo se encontraban presentes en las asambleas, junto con los de otros partidos, como Izquierda Unida, PCE o algunos de Podemos, y como organización se pronunciaron como dispuestos a continuar apoyando el movimiento de confluencia hasta el final.


Al ser abandonados por Izquierda Unida y ante la postura de intransigencia de Podemos, la asamblea ciudadana Ganemos decidió mayoritariamente no concurrir a las elecciones municipales, y a partir de ahí, quedé sumida en un pesimismo enorme que no me conducía más que a una postura posible: la del voto en blanco, una postura que no he manifestado nunca, pero que se me presentaba como la única salida, al no encontrar ninguna alternativa válida, ni desde el punto de vista ético, ni siquiera desde el estratégico.
Por ello, cuando a petición de algunas personas que habían venido trabajando en la confluencia, Equo convocó una asamblea para discutir y decidir acerca de su posible presentación a las elecciones municipales en Cartagena, me decidí a apoyar sin reservas esta postura.

A día de hoy, una semana antes de la celebración de los comicios, me siento satisfecha de mi decisión de aquel día, me encuentro feliz por mi apoyo a Equo, por formar parte de un proyecto que supone la mejor alternativa a Cartagena, porque Equo es una candidatura fresca y renovada, cuyo programa se ha elaborado a partir de las aportaciones de toda la ciudadanía, cuyo borrador se ha ofrecido a ser enmendado por ciudadanos/as a título individual, por organizaciones ciudadanas, por ONGs, por asociaciones vecinales y culturales, por expertos/as en los diferentes campos, y cuya redacción final se ha llevado a cabo en grupos de trabajo abiertos a la participación y aprobado en asamblea, haciendo práctico uno de los principios de Equo: el de la democracia directa y participativa.


Por todo esto he apoyado a Equo, por todo esto voy a votar su candidatura, y por todo esto pido para ella vuestro voto desde aquí.


Equo: La energía necesaria para Cartagena  



martes, 14 de abril de 2015

MI PARTICULAR OBITUARIO

Mal día el de ayer, 13 de abril de 2015, para el mundo de la cultura.
Los fallecimientos de Günter Grass y de Eduardo Galeano fueron las noticias que más corrieron por las redes sociales.
Reproduzco aquí este breve recuerdo que Floren Dimas ha tenido pare estos personajes:

MI particular obituario. 


En el cosmos del mundo literario, los grandes escritores se dividen en dos categorías: los que dedican su obra al estricto cultivo de la estética “como un lujo cultural de los neutrales”, al decir de Gabriel Celaya, y los que desde la pulcritud de sus creaciones, transmiten la denuncia y el compromiso ante el mundo de injusticias que les rodea.
Günter Grass y Eduardo Galeano, fallecidos ayer, compartían la condición de dedicar su creación literaria a abrir las mentes a la sensibilidad del dolor ajeno, a generar empatía hacia el que sufre, a rebelar el espíritu inconformista del ser humano, negándose a permanecer indiferente sin sentir vergüenza de sí mismo.

Al descubrir la última capa de su trayectoria vital, Grass tuvo la valentía de mirar a su pasado de alemán adolescente, para volver a contemplarse con mirada crítica dentro del negro uniforme de las SS,  como auxiliar de artillería. Entre aquella etapa de ocho meses, y el punto en que su corazón dejó de latir a los ochenta y siete años, han transcurrido setenta y uno años en los que, a modo de expiación por aquella fascinación satánica y pasajera, se volcó en legar al mundo una trayectoria creativa, a la que la concesión del premio Nóbel en 1999, hizo justicia por una vida entregada a la causa de la democracia y de la libertad.
Eduardo Galeano, nos ha dejado a los 74 años. Dos veces exiliado de las dictaduras uruguaya y argentina, encontró en España su segunda patria de 1976 a 1985 en que regresó a su país, justo a tiempo para sumarse a la campaña contra la impunidad de los crímenes de la dictadura que marcó su vida en el extranjero. Su obra es un paseo por la historia de Latinoamérica, mostrando el lado oscuro de la dominación imperialista desde ambos lados del Atlántico, dejando una amplia producción literaria, que nos sirve de atalaya para descubrir un continente complejo y multicolor, oscurecido por la explotación de las oligarquías nacionales y las dictaduras bananeras.
“Las venas abiertas de América Latina” y “El tambor de hojalata” son posiblemente el mejor testamento que Galeano y Günter Grass dejan a la humanidad, como una advertencia de las consecuencias a que pueden llevar las ideologías totalitarias y excluyentes, cuando millones de buenas personas no hacen nada para evitarlo.
Descansen en paz.
Floren Dimas Balsalobre

martes, 3 de marzo de 2015

EL HITO EDUCATIVO DE LAS MISIONES PEDAGÓGICAS



En el capítulo  6 de la serie “Educación: un problema sin resolver” que traté en este  mismo blog bajo el título  “Un pueblo alfabetizado para un estado democrático”, expliqué la manera en que, con la II República, había sonado la hora de la Enseñanza y el asombroso programa de reformas que la llamada “República de profesores” puso en marcha bajo el lema de que, en palabras del ministro de Instrucción Pública Rodolfo Llopis, “No hay revolución alguna que no haya desembocado en una reforma escolar”.
Hablé allí de las Misiones Pedagógicas que tenían como misión «difundir la cultura general, la moderna orientación docente y la educación ciudadana en aldeas, villas y lugares, con especial atención a los intereses espirituales de la población rural».
Seis meses después de la publicación de este capítulo, se ha llevado a cabo en Murcia la exposición “Las Misiones Pedagógicas en España”, exposición acompañada de diversas actividades, tanto en la capital Murciana como en Molina, Cartagena y Cieza, con ella relacionadas.

Creo que, por este motivo, debería extenderme algo más de lo que lo hice en su momento sobre este apartado del tema de la Educación Republicana.

Mi primera sorpresa al comienzo del reparto de la propaganda de las actividades fue el descubrimiento del elevado número de docentes que ignoraban o sólo tenían una lejana referencia acerca de lo que las Misiones Pedagógicas fueron, a pesar de la relevante importancia de este episodio histórico que fue pionero en Europa y supuso, posteriormente, un ejemplo a seguir en tantos países de América Latina.
Gracias a los misioneros, los habitantes de las zonas rurales recibían una significativa muestra de la cultura española, a través del Museo del Pueblo, el servicio de cine, las Bibliotecas Circulantes, el Teatro del Pueblo, el Servicio de Música  y la formación de maestros y maestras.

La creación de las Misiones Pedagógicas retrata la enorme importancia dada por la II República a la Educación como piedra angular del edificio de la Libertad.
No puedo menos que relacionar el empeño de las autoridades educativas en esta sublime empresa con las convicciones del maestro de “La lengua de las mariposas”, ese D. Gregorio, maestro que no pega, que piensa que la escuela es el camino de la libertad y que defiende con elocuencia sus convicciones, sobre que “Sólo será necesaria una generación educada en libertad para que nuestro pueblo español sea imparable”. Era ése el espíritu de las reformas educativas de la II República, y a ello trataron de contribuir las Misiones Pedagógicas, en las que participaron jóvenes intelectuales, como María Zambrano, Rafael Dieste, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Cándido Fernández Mazas, Antonio Oliver o Carmen Conde.

“No venimos a pediros nada – dijo Manuel Bartolomé Cossío, el presidente
del Patronato en su discurso pronunciado en Ayllón (Segovia), la primera misión – Al contrario; venimos a daros de balde algunas cosas. Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay libros de matrícula, donde no hay que aprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas, donde no se necesita hacer novillos”.
Los misioneros llegaban a los pueblos y, su primera actividad, consistía en extender una sábana blanca sobre una pared, para que sirviera de pantalla en la que proyectar cuatro películas, una de ellas acompañada de una charla. En el servicio de cine cobró enorme relevancia la figura del joven José Val del Omar, que lo mismo hacía de técnico de cine que de fotógrafo, cameraman, proyeccionista, montador o electricista, que filmó más de cuarenta películas y documentales y realizó más de nueve mil fotografías.
Los campesinos y campesinas de cualquier edad acudían a estas actividades que servían como punto de arranque para la realización de las demás, como la de las Bibliotecas Circulantes, a las que se destinaba el 60 % del presupuesto, con el fin de paliar el estado de desierto literario en que nació la II República: no había prácticamente bibliotecas en España, y para comenzar a solucionar el problema se envió medio millón de libros a las aulas más olvidadas. Se llegó con los libros a 5.522 localidades menores de 5.000 habitantes, la mayoría de las cuales eran aldeas de 50, 100 ó 200 habitantes, libros de literatura clásica y contemporánea, Historia, Geografía, Pedagogía, Técnicas agropecuarias o Biografías.
Y si interés demostraron ante el cine o las bibliotecas, no se quedaron atrás las mujeres y hombres del medio rural ante el Teatro del Pueblo. Artífices de este servicio fueron figuras como la de José Plans y Alejandro Casona.
Pasos y entremeses de nuestro teatro clásico se representaban sobre un tabladillo montado por los mismos actores, estudiantes voluntarios que transportaban el atrezzo y vestuario en una camioneta. Obritas que iban acompañadas de un repertorio musical integrado por canciones corales y romances tradicionales.
Pero era imposible llevar el teatro a todas partes, no sólo por las dificultades del transporte, sino por la escasez de personal, por lo que pronto surgió el proyecto de creación de un guiñol que cumpliese las exigencias de un espectáculo culto, sin renunciar a la frescura popular y el desenfado. Surge así el Retablo de Fantoches, con  muñecos fabricados por los propios misioneros.
Para completar estas actividades se crea el Servicio de Música.
Sólo en un año se repartieron 66 gramófonos y 2.155 discos.
Eduardo Martínez Torner elegía las grabaciones y Pablo de Andrés Cobos realizaba las fichas que acompañaban a estas obras universales o de interés general. También a Martínez Torner se debió la creación y dirección del coro que recogía las canciones populares olvidadas o adulteradas por los campesinos y campesinas y conseguía que las volvieran a cantar.

El Museo del Pueblo supuso un intento de acercar el pueblo llano a las obras de los grandes maestros de la pintura española, mediante la exposición circulante de copias de éstas realizadas en su mayor parte por Bonafé, Gaya y Vicente. Fue Ramón Gaya quien estuvo encargado de la coordinación.
Días antes de la llegada de los cuadros, bien embalados y transportados en camionetas, se anunciaba la llegada con carteles. Durante todo el tiempo que duraba la exposición, en un local del pueblo acondicionado por voluntarios, se daba información sobre los autores de las obras y atendían las preguntas o dudas de los asistentes. Por la mañana se visitaba el museo  por las tardes se visionaban proyecciones sobre otros cuadros, e incluso se regalaban, cuando el presupuesto lo permitía, fotografías de los cuadros a los asistentes.

Durante más de ochenta años quienes eran niños y niñas en aquella época estuvieron recordando la llegada de los misioneros a su pequeña aldea, las películas que vieron, las canciones que cantaron y los libros que leyeron.
Pero los jóvenes de hoy ignoran la existencia e importancia de las Misiones Pedagógicas, así como la suerte corrida por los casi seiscientos españoles que habían colaborado directamente con ellas. Algunos misioneros fueron directamente asesinados al estallar la guerra, otros se enrolaron en las Milicias de la Cultura o las Brigadas Volantes y muchos de ellos fueron encarcelados, expedientados o exiliados. Algunos de ellos se integraron en las filas franquistas.
Este proyecto de Solidaridad Cultural se desmanteló tras la guerra civil, pero en América Latina, de la mano de los misioneros exiliados, el modelo desarrollado por la República encontró su continuación en Colombia, Cuba y Uruguay.
Mientras tanto, las alas del águila franquista proyectaron su sombra de incultura sobre España donde un período que aún hoy no se da por concluido. El analfabetismo funcional sigue siendo una gran tara que frena nuestra evolución hacia un mundo de justicia e igualdad.







jueves, 19 de febrero de 2015

RECITAL DE VICENTE PALAO


Con el recital de Vicente Palao sobre los grandes poetas y el compromiso cultural de la II República se dio término en Cartagena a las actividades realizadas en el entorno de la Exposición sobre las Misiones Pedagógicas en España que de tan gran receptividad han gozado en la región.



Eusebio Saura, miembro de STERM - Intersindical, llevó a cabo la presentación de Vicente Palao, Eduardo Piqueras y Raúl Carrión, que en el agradable ambiente de la sala del Archivo Municipal de Cartagena deleitaron a los asistentes con una serie de canciones pertenecientes al montaje que Vicente Palao, el versionador y recitador yeclano presentó realizando un recorrido por los grandes poetas que acompañaron con sus versos la obra cultural de la II República Española.




Haciendo gala de su estilo didáctico, y en un tono de íntimo acercamiento al público, el amigo Vicente, a través de la lectura de sus textos y la libre interpretación de las canciones que cantautores como Paco Ibáñez, Serrat o Leonard Cohen compusieron con los poemas de Rafael Alberti, Federico García Lorca, Antonio Machado y Miguel Hernández, nos puso en contacto
con  esta época de esperanza e ilusión en la que el ensayo del modelo cultural y la apuesta por la modernidad que la creación de las Misiones Pedagógicas supuso, creó en el pueblo una enorme expectativa de confianza en la llegada de un mundo mejor. Ilusión y expectativa que se vieron truncadas por la fuerza de las armas.

Broche de oro para estas actividades que nos han acompañado durante estos días.



Las Misiones Pedagógicas, un tema casi desconocido para una inmensa mayoría, a pesar de la experiemcia, única en la Europa de aquellos tiempos, e inspiradora de posteriores experiencias llevadas a cabo en diferentes países de América Latina posteriormente, han sido conocidas un poco más gracias a la exposición y las diferentes charlas que, a lo largo de este mes, la Asociación de Jubiladxs y Pensionistas de STERM-Intersindical han puesto en funcionamiento en nuestra región.


miércoles, 21 de enero de 2015

NUESTRO CINE CENTRAL



En el año 1916, con el estreno de la película “Menicelli” se inauguró en Cartagena el Salón Sport.
Se trataba de un cine construido sobre el solar que durante 80 años había ocupado el antiguo convento de La Merced, y durante los primeros años de su existencia, en que funcionó como mercado por las mañanas y como salón de cinematógrafo por las tardes, estuvo regentado por la ejecutiva del partido político denominado “El Bloque”, liderado por José García Vaso.


Diez  años más tarde se acometió la remodelación del local, bajo la dirección del arquitecto Lorenzo Ros, y a partir de su reinauguración, en septiembre de 1927, se dedicó al uso exclusivo como cine, un cine cuya decoración era admirada por quienes como espectadores acudían a sus proyecciones.

Continuó llamándose Cine Sport cuando cambió de propietario, en 1935, y continuó con esa denominación hasta que, tras el final de la guerra, pasó a llamarse Cine Central, en 1939, nombre con el que lo conocimos hasta el año 2000, cuando con su cierre acabó una etapa importante de la historia de la ciudad.

Allí hemos visto la proyección de Los diez Mandamientos, de Ana Karenina, de Las señoritas de Aviñón… allí intentábamos burlar al portero para entrar a ver películas para mayores de 18 años, entrando con fingida seguridad, enormemente maquilladas, para que no nos pidiese que acreditáramos la edad mostrando el D.N.I. Allí nos hemos reído y emocionado durante nuestra adolescencia y juventud, en esa sala que se ha ido arruinando a lo largo de los últimos quince años sin que nadie hiciera nada por remediarlo.

Allí hay un horroroso proyecto de ocupación del inmueble para uso de oficinas, en lugar de restaurarlo y devolverle su antiguo esplendor, devolviéndole su antiguo uso como cine o como teatro.
A pesar de las peticiones ciudadanas, el antiguo cine Central no volverá a recuperar su función. Con él pasará al olvido una etapa de nuestra historia, de la historia de tantas cartageneras y cartageneros que pasamos tantas tardes de los fines de semana con los ojos clavados en la fábrica de sueños que para nosotras y nosotros fue su pantalla de proyección. Habrá que dar las gracias a nuestra alcaldesa por habernos frustrado ese otro sueño de ver restaurado y puesto de nuevo en funcionamiento el cine Central.

sábado, 29 de noviembre de 2014

¿PENSAR CON EL CORAZÓN?

En el aniversario del nacimiento de la activista por la paz y la defensa del medio ambiente, Petra Kelly,  (29 de noviembre de 1947) he recordado aquella mañana del 1 de octubre de 1992 en que, al sonar la radio que tenía conectada al despertador, oí sin terminar de despertarme la noticia de su asesinato.
Más tarde, camino del trabajo, le comenté al compañero con el que compartía el coche: "Estaba todavía medio dormida y he oído en la radio algo que me ha impactado, pero no estaba todavía consciente del todo, y no recuerdo qué era - "Sería lo de la muerte de Petra Kelly y Gert Bastian - me respondió"


Petra Kelly, fundadora del partido alemán Los Verdes, participó en numerosísimas
actividades pacifistas y antinucleares.
a mediados de los setenta, en una época en que se abusaba y sobreabusaba de la energía nuclear, en que los EEUU y la OTAN establecían por doquier bases militares, las asociaciones de vecinos, las feministas, las asociaciones pro derechos civiles, los pacifistas y ecologistas se fueron organizando, movilizándose, y dieron lugar, en 1979, a la creación de un partido político llamado "Los Verdes", del que una de las figuras más destacadas fue la de Petra Kelly, que llegó a liderarlo en 1980: La primera mujer al frente de un partido político, del que se convirtió en representante en el Parlamento Europeo. El gran impulso que dio a la participación femenina en la política la convirtió en modelo a imitar por muchas mujeres.

Ese día, paradójicamente, había muerto de manera violenta aquélla que defendía que la violencia termina donde empieza el amor, que la no violencia era más fuerte que la violencia.

Esa misma tarde me senté a escribir la columna que, con el título "¿PENSAR CON EL CORAZÓN?" aparecería en el número de la revista Escuela Hoy, (boletín del sindicato STERM) correspondiente al siguiente mes de noviembre, y que transcribo a continuación:

Se nos fue Petra. Sí, Petra, te fuiste. Y la conmoción causada por la noticia de tu muerte, sólo podría considerarse equiparable en intensidad a la emoción experimentada ante la lectura gratamente sorprendente de tus escritos para quien, como tú, fuese ante todo mujer, alejada del personaje, con diferencia considerable a la de cualquier otra figura, histórica o contemporánea.

¿Pensar con el corazón?: Como si acaso esto pudiera resultar rentable... ¿Pensar con el corazón? ¿Y qué grupo, qué organización podría, a base de esta filosofía, presentar alternativas lo suficientemente atractivas para acaparar a un considerable número de electores o electoras? Difícilmente acceder a, ni tan sólo, una parcela de poder, con planteamientos éticos y consecuentes en defensa de la calidad de vida, en defensa del trasnochado valor de la solidaridad.
No era, precisamente ésta, la pretensión de personas como tú. El llegar al poder, aunque sea tan sólo a una tan mínima parcela como la de la ínfima representación parlamentaria que los verdes en su día llegasteis a conseguir, no puede abocar, según defendías, más que al principio de corrupción, a la adulteración de los ideales, a la traición de los principios de la persona...

¿Pensar con el corazón? Eso fue lo que hiciste, y lo que te llevó a la marginación por tus mismos compañeros y compañeras, pero quizás, al mismo tiempo, también te llevase a un mayor triunfo de lo que se podría considerar como fracaso.Te fuiste, Petra, pero nos has dejado algo a las luchadoras y luchadores que todavía vamos quedando navegando contra corriente; nos ha quedado tu mensaje: hay que pensar con el corazón. Gracias.    

viernes, 10 de octubre de 2014

LA IZQUIERDA, LA DERECHA, Y LOS FANTASMAS DEL PASADO



Si hay algo que me da miedo, algo de qué huir son las medias tintas, las indefiniciones…

Y a eso me suena el oír repetidamente a quienes insisten, una y otra vez, en recalcar que en el momento actual no se puede hablar de izquierdas o de derechas.
Supongo de algunas personas en las que me sorprende esta categórica afirmación, que quizás sean movidas por el afán de asumir las declaraciones de Pablo Iglesias inmediatamente anteriores a la celebración de las elecciones europeas, según las que “La clave no es un eje de derecha-izquierda, sino democracia-dictadura”, pero hay que tener cuidado a la hora de mantener determinadas afirmaciones que bien podrían malinterpretarse. A mí, en concreto, manifestaciones de este calibre me traen a la memoria (¡qué malo es, a veces, tener memoria…!) una cita de cierto diputado de la II República Española: “Basta de Parlamento y de política oscura. Basta de izquierdas y de derechas. Basta de egoísmos capitalistas y de indisciplina proletaria. Ya es hora de que España, unida, fuerte y rebelta, recobre el timón de sus grandes destinos”
El III Marqués de Estella, que pronunció estas palabras el 26 de abril de 1934, se llamaba José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia.
Quizás sea por eso por lo que desconfío de quien con tanta facilidad se pronuncia acerca de la superación de la división entre la derecha y la izquierda: porque estos discursos me traen la presencia de fantasmas del pasado.

No trato de referirme en exclusiva a las palabras del fundador de Falange Española, sino que quiero recordar el momento en que surge esta terminología, en el año 1789, cuando como resultado de la Revolución Francesa surge la Asamblea Constituyente: Los diputados que estaban a favor de mantener el poder absoluto del monarca, se situaron a la DERECHA del presidente de la Asamblea, mientras que  quienes ponían la soberanía popular por encima del poder real, se situaron a la IZQUIERDA. Desde entonces, la defensa del cambio político y social se asocia a la Izquierda, mientras que la oposición a esos cambios se asocia a la derecha.


Es por eso por lo que el concepto de izquierda política se refiere a la defensa de los DERECHOS CIVILES, a quienes consideran prioritaria la consecución de la IGUALDAD SOCIAL, mientras que con la derecha política nos referimos a la visión tradicional o CONSERVADORA de la sociedad, que defiende los INTERESES PRIVADOS frente a los DERECHOS SOCIALES.
Es decir, que para mí, ser de izquierdas es optar por los de ABAJO defendiéndolos de los de ARRIBA; supone la defensa de una sociedad justa, de una sociedad laica, igualitaria, intercultural, de carácter progresista con una visión internacionalista y opuesta a los nacionalismos.
Mi pregunta es: ¿Qué clase de sociedad propugna quien dice de si mismo no pertenecer a la izquierda ni a la derecha?